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Manatí: sirenita regordeta

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Los manatíes son mamíferos marinos de gran talla y color gris, con cuerpos que se estrechan en una superficie plana, tienen una cola en forma de cuchara. Dos brazos, llamadas aletas con tres o cuatro uñas en cada una. Sus cabezas y sus caras son arrugadas con bigotes en el hocico.

Trichechus es un género de mamíferos sirénidos de la familia de los triquéquidus, mejor conocidos como manatíes o vacas marinas y son una especie emblemática de Chetumal”, Omar Guitérrez, profesor de la carrera de Biología.

Los parientes más cercanos de los manatíes son el elefante y el damán (un pequeño mamífero del tamaño de una tuza). Se cree que los manatíes han evolucionado a partir de un animal herbívoro semi-acuático.

La especie que se encuentra en esta región, está relacionada con el manatí de África Occidental, el del Amazonas, el dugongo y la vaca marina de Steller, que fue cazada hasta su extinción en 1768.

Un manatí adulto promedio mide alrededor de tres metros de largo y pesa 550 kilos aproximadamente.

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Hábitat

Los manatíes se encuentran en aguas llanas, ríos lentos, estuarios, bahías de agua salada, canales y zonas costeras. En particular, donde las praderas de hierbas marinas o las vegetaciones de agua dulce proliferan.

Los manatíes son una especie migratoria.

El manatí del Caribe (trichechus manatus manatus) es una especie en peligro de extinción. En México, su distribución es amplia, fragmentada y agregada a los ríos, sistemas lagunares y bahías desde Veracruz hasta Quintana Roo, también es posible encontrarle en cenotes y caletas (Colmenero-Rolón y HozZavala, 1986).

Comportamiento

Los manatíes son animales apacibles y lentos. La mayor parte de su tiempo se dedican a comer, descansar y viajar. Son mayormente herbívoros, sin embargo, en ocasiones pueden ingerir pequeños peces e invertebrados junto con la vegetación, la cual es la dieta normal de un manatí.

“Se alimentan de una gran variedad de plantas y pueden consumir el 10-15% de su peso corporal, diariamente”, señaló Gutiérrez.

Debido a que son mamíferos, emergen del agua para respirar. Pueden descansar sumergidos en el fondo o justo debajo de la superficie del agua, llegando a respirar en promedio cada tres a cinco minutos. Cuando los manatíes utilizan una gran cantidad de energía, salen a la superficie para respirar cada 30 segundos.

“Pueden permanecer sumergidos hasta por 20 minutos y nadar a una velocidad de 30 kilómetros por hora en distancias cortas, pero lo usual es que naden a una velocidad de cinco a ocho kilómetros por hora”, detalló.

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Amenazas y esperanza de vida

Los manatíes no tienen enemigos naturales y se cree que pueden vivir hasta 60 años o más. Su único depredador es el hombre y aunque no existen registros, se presume que con poca frecuencia las orcas podrían atacar a los triquéquidos o manatíes, puesto que estos, por ser grandes, lentos y gordos, parecen una presa ideal para esos depredadores.

Cebido a la distribución de los triquéquidos, que principalmente se da en aguas costeras y de relativa baja profundidad (frecuentemente en aguas dulces) de los trópicos, en donde las orcas aparecen en raras ocasiones, se cree que los manatíes escapan a la depredación frecuentemente.

Los manatíes han sido cazados, principalmente por su carne y su grasa, aunque en la actualidad son especies protegidas.

“El manatí es una especie en peligro de extinción. Se ha reducido su hábitat natural en muchas áreas. Algunas veces ingieren sustancias tóxicas o metálicas mezcladas con los vegetales. La cacería indiscriminada redujo drásticamente la población y muchos manatíes han sido heridos por los botes de motor. Es común econtrarlos con cicatrices en la espalda causadas por un bote de motor”, agregó.

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Como en todas las poblaciones de animales silvestres, cierto porcentaje de mortalidad del manatí se atribuye a causas de muerte naturales tales como el síndrome de estrés por frío, enfermedad gastrointestinal, neumonía y otras enfermedades.

Las causas de la mortalidad del manatí relacionadas al ser humano, incluyen ser aplastados y/o ahogados en esclusas y estructuras de control de inundaciones. La ingestión de anzuelos, basuras o línea de monofilamento y enredos en líneas de trampas para cangrejos.

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Reproducción

La tasa de reproducción de los manatíes es baja. Los manatíes no son sexualmente maduros hasta alrededor de los cinco años. Se cree que una cría nace cada dos a cinco años y los gemelos son poco frecuentes.

El período de gestación es de 13 meses.

“Al nacer pesa 35 kg en promedio y mide de 90 a 120 cm de largo. La cría depende totalmente de su madre y permanece con ella por lo menos dos años. Solamente la hembra se encarga de cuidar la cría, dándole leche hasta que sus dientes estén bien formados para comer alimentos duros”, apuntó.

Bahía de Chetumal: Santuario del manatí

La Bahía de Chetumal fue declarada en 1996 Área Natural Protegida, sujeta a conservación ecológica por ser el Santuario del Manatí, tiene 281 mil 320 hectáreas de las que 180 mil son marinas y permanece la alarma sobre el grado de contaminación que afecta a este espacio.

El santuario limita al norte con la carretera Cafetal – Mahahual, al sur con Belice, al este con la denominada Costa Maya y al oeste con Chetumal. Además de los poblados Laguna Guerrero, Calderitas y La Península.

Sin embargo, surgen dudas sobre este nombramiento, pues la Bahía no se encuentra en condiciones apropiadas y menos cerca de ser un “santuario” para esta especie.

El manatí está listado como “en peligro”, en el Apéndice I de la Cites (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres), lo que prohíbe el comercio de cualquier producto originando de los manatíes.

Estas son algunas de las principales reservas habitadas por el manatí:

  • Corozal Bay, Santuario de Vida Silvestre en Belice
  • Cuero y salado, Honduras
  • Biotopo Protegido Chocón Machacas (en la cuenca del Río Dulce, Lago de Izabal), Guatemala
  • Estero Hondo, República Dominicana
  • Parque Nacional Jaragua, República Dominicana
  • Bahía de las Águilas, República Dominicana
  • Parque Nacional Tortuguero, Costa Rica
  • Parque Nacional Turuépano. Estado Sucre, Venezuela
  • Parque Zoológico y Botánico Bararida. Estado Lara, Venezuela
  • Refugio de Vida Silvestre Cuero y Salado. La Ceiba, Atlántida en Honduras
  • Laguna de Catazaja. Chiapas, México
  • Reserva Biológica Laguna de Caratasca. Gracias a Dios , Honduras
  • San San Pod Sak Bocas del Toro, Panamá

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