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Yucatán

Sobre la custodia

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Rubén Osorio Paredes (*)

Ana y Juan tienen dos hijos menores en común y quieren llegar a un acuerdo sobre las bases que regirán su divorcio voluntario. Ante ello se preguntan: ¿Con quién vivirán los hijos? ¿Qué derechos y obligaciones conlleva la custodia de los hijos? ¿A qué tiene derecho el progenitor que no tenga la custodia?

Como hemos escrito en columnas anteriores, la custodia es la tenencia material del menor, es decir, quien vivirá con los hijos menores una vez disuelto el vínculo matrimonial, por lo que durante el matrimonio o el concubinato ambos progenitores deberán tener la custodia de sus hijos o hijas, pero cuando los progenitores de un niño se encuentren separados, uno de ellos debe asumir la custodia material de aquel.

Ahora bien, comúnmente después de un divorcio o la separación de los progenitores, el ejercicio de la patria potestad (conjunto de derechos y obligaciones que se otorgan e imponen legalmente a los progenitores, para cumplir con las necesidades de los hijos menores) la conservan ambos, mientras que la custodia de los hijos la tendrá solamente uno de los progenitores. Esto significará la cohabitación permanente del menor con el progenitor custodio, pero esto no deberá afectar los derechos del progenitor que no tenga la custodia a una adecuada comunicación con sus hijos o hijas, ni el cumplimiento de sus obligaciones.

El progenitor custodio tiene la obligación de informar oportunamente al otro progenitor sobre enfermedades, accidentes y cualquier problema que afecte a los hijos o hijas, para que éste cumpla su deber de proteger y educar, y pedir su autorización en todos aquellos actos que requieran intervención de ambos progenitores, facilitando la sana convivencia con sus hijos o hijas y el respeto que éstos deben a sus progenitores. Asimismo, el progenitor que no tenga la custodia tiene derecho a un régimen de visita para con el menor, a fin de fomentar los lazos familiar entre el propio progenitor y su hijo.

El juez puede decretar el cambio de quien ejerce la custodia o suspensión de las convivencias cuando quien la tenga tenga conductas reiteradas para evitar la convivencia de los hijos o hijas, con quienes tienen parentesco consanguíneo en línea recta ascendente, p manipule o ejerza actos que propicien la alienación parental sobre los hijos o hijas menores de edad, por muerte de quien tiene la custodia, si ésta le corresponde a una sola persona, y si el hijo sujeto a la custodia llega a la mayoría de edad.— Mérida, Yucatán.

juridicofácil@hotmail.com

Titular del despacho Rubén Osorio & Asociados, catedrático y conferencista

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